Participa
Tres caminos. Un mismo nido.
Acoger no es para todo el mundo. Pero todo el mundo puede sumar. Encuentra tu forma.
01 Acoger
Abre tu casa, abre tu vida.
Si vives en cualquiera de nuestras 5 comarcas, tienes mayoría de edad y un hogar estable, puedes ser familia acogedora. No hace falta ser perfectos, ni ricos, ni una pareja heterosexual. Hace falta tiempo, paciencia y ganas.
- Acompañamiento profesional permanente
- Compensación económica mensual
- Red de familias con experiencia
- Formación gratuita
Modalidades de acogimiento
Días o pocas semanas. Para situaciones críticas inmediatas.
Hasta 2 años, mientras la familia biológica se reorganiza.
Cuando la vuelta no es viable y se necesita estabilidad larga.
Para casos con necesidades específicas (salud, discapacidad).
02 Apoyar
Hacer red, también es acoger.
Si no puedes acoger pero quieres formar parte, hay muchísimo por hacer. Voluntariado, donaciones puntuales, profesionales en pro bono cada gesto sostiene al programa.
03 Difundir
Habla del nido en tu pueblo.
Materiales gratuitos para AMPAs, ayuntamientos, parroquias, asociaciones y prensa local.
Comparativa rápida
¿Cuál encaja con tu vida?
Una tabla para que puedas ver de un vistazo las diferencias. Ninguna vía es mejor que otra: son complementarias.
| Característica | Permanente | Referencial | Vecinal |
|---|---|---|---|
| Pernocta | ✓ Diaria | ✓ Puntual | ✗ No |
| Idoneidad | ✓ Sí | ✓ Sí | ✗ No |
| Compromiso | Largo plazo | Continuado | Flexible |
| Vínculo | Hogar estable | Figura de referencia | Cotidianidad del pueblo |
| Ejemplo típico | Convivir cada día | Fin de semana al mes | Una merienda dominical |
Dudas frecuentes
Lo que más nos preguntáis.
No. Personas solas, parejas, familias con o sin hijos previos pueden acoger. Lo que valoramos es la estabilidad y la disponibilidad emocional.
Depende del caso. Desde semanas (urgencia) hasta varios años. Se planifica con el equipo y siempre con el bien del menor por delante.
Sí. Las familias acogedoras reciben una asignación mensual del Gobierno de Aragón para cubrir las necesidades del menor.
Acompañamos en todo momento. Si surge una dificultad, hay equipos técnicos para mediar. La valoración es honesta: nadie obliga a nadie a continuar si no es lo mejor.
En la mayoría de modalidades sí, salvo cuando hay riesgo. Es parte fundamental del programa: cuidar el vínculo del menor con sus orígenes.
Da el primer paso.
Una llamada o un email son suficientes para empezar. Te explicamos todo, sin compromiso.