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Acoger no es para todo el mundo. Pero todo el mundo puede sumar. Encuentra tu forma.
Si vives en cualquiera de nuestras cinco comarcas, tienes mayoría de edad y un hogar estable, puedes ser familia acogedora. Hace falta tiempo, paciencia y ganas de acompañar.
Convivencia diaria y de largo recorrido. Cuando el regreso con la familia de origen no es posible, una familia acogedora se convierte en el hogar estable del niño o la niña hasta su mayoría de edad.
Una figura adulta estable, sin convivencia diaria. Fines de semana, vacaciones, cumpleaños: estar ahí para niños y niñas que viven en centros de protección y necesitan un vínculo familiar de referencia.
El pueblo entero como red de cuidado. Familias del entorno que comparten ratos cotidianos (una merienda, un paseo, una tarde de domingo) con menores acogidos por otras familias o que viven en hogares de protección.
Apoya en jornadas, formaciones, traslados y mentoría a familias acogedoras.
Profesionales de psicología, derecho, comunicación, salud o educación: tu tiempo experto suma.
Si no puedes acoger pero quieres formar parte, hay muchas formas de sumar. Voluntariado en jornadas y formaciones, o aportación profesional desde tu oficio. Cada gesto sostiene al programa.
Tres folletos breves, uno por cada modalidad de participación. Léelos con calma o compártelos con quien creas que puede sumarse.
Convivencia diaria y vínculo estable: cómo es el día a día, qué supone y por dónde empezar.
Fines de semana, vacaciones y fechas señaladas: ser figura estable sin convivencia diaria.
Una merienda, un paseo, un domingo en familia: gestos cotidianos del pueblo que crean vínculo.
Folletos disponibles también en inglés y francés. Cambia el idioma de la web para descargarlos en otro idioma.
Ninguna vía es mejor que otra. Son tres formas distintas de cuidar, complementarias entre sí.
Pernocta
✓ Diaria
✓ Puntual
✗ No
Idoneidad
✓ Sí
✓ Sí
✗ No
Compromiso
Largo plazo
Continuado
Flexible
Vínculo
Hogar estable
Figura de referencia
Cotidianidad del pueblo
Ejemplo típico
Convivir cada día
Fin de semana al mes
Una merienda dominical
Pernocta
✓ Diaria
Idoneidad
✓ Sí
Compromiso
Largo plazo
Vínculo
Hogar estable
Ejemplo típico
Convivir cada día
Pernocta
✓ Puntual
Idoneidad
✓ Sí
Compromiso
Continuado
Vínculo
Figura de referencia
Ejemplo típico
Fin de semana al mes
Pernocta
✗ No
Idoneidad
✗ No
Compromiso
Flexible
Vínculo
Cotidianidad del pueblo
Ejemplo típico
Una merienda dominical
Acoger es cuidar de forma temporal o de larga duración a un menor que sigue siendo legalmente parte de su familia biológica. Adoptar implica un cambio legal de filiación: el menor pasa a ser hijo o hija a todos los efectos jurídicos. Nosotros trabajamos en acogimiento, no en adopción.
No. Pueden acoger personas solas, parejas, familias con o sin hijos previos. Lo que valoramos es la estabilidad y la disponibilidad emocional.
Depende del caso y de la modalidad. El acogimiento permanente puede durar hasta la mayoría de edad; el referencial y el vecinal son continuados pero flexibles. Siempre se planifica con el equipo y siempre con el bien del menor por delante.
Sí. Las familias acogedoras (modalidad permanente y referencial) reciben una asignación mensual del Gobierno de Aragón para cubrir las necesidades del menor. La modalidad vecinal no implica compensación, porque no hay convivencia ni gasto asociado.
Acompañamos en todo momento. Si surge una dificultad, hay equipos técnicos para mediar. La valoración es honesta: nadie obliga a nadie a continuar si no es lo mejor para todas las partes.
En la mayoría de los casos sí, salvo cuando hay riesgo evaluado por los servicios técnicos. Cuidar el vínculo del menor con sus orígenes es parte fundamental del programa.
Una llamada o un email son suficientes para empezar. Te explicamos todo, sin compromiso.